Un
problema de memoria, evidentemente
o
de evidencias, memorablemente...
Ante la posibilidad
de que el nivel de educación básica en lugar de mejorar empeore con el paso de
los gobiernos, me pregunto cómo hacer para contrarrestar tamaña falta de
contenido en las aulas el día que mis descendientes estén en edad de
merecer...de merecer saber la verdad.
Resulta que, como nosotros, crecerán habiendo creído el cuento
ingenuamente y un día, casi por accidente, tropezarán con una verdad que les
pelará la frente. Digo, ¿y si empezamos
por contarles las cosas como realmente fueron?, no creo que se asusten, de
hecho, es el momento justo para contárselas, cuando se están formando, ¿no
crecerán siendo seres también un poco más verdaderos que nosotros?, ¿un tanto
más auténticos y menos hipócritas?.
Simpáticos
acontecimientos se dieron lugar en el marco de lo que se dio en llamar el
Proceso de Consolidación del Estado Nacional.
Cuando digo simpáticos, digo también patéticos y hasta
escandalosos. Uno de ellos, y que no es
muy comentado, es la peculiar historia de nacimiento, canto, oposición, censura,
canto, oposición, renacimiento, canto, modificación “all uso nostro”, nuevo
canto, muerte y resurrección mediática de lo que es nuestro Himno
Nacional.
Antes de entrar
en el terreno particular de los acontecimientos, permítanme aclarar que pienso
que la melodía de nuestro Himno Nacional es una de las más armoniosas que
conozco; a pesar de que algunos compases...bueno...pudiesen sonar similares a
alguna que otra sinfonía de conocido compositor clásico. Pero...si es por amor al arte...alabado sea
el afano. Hace algunos años, en la
decoración de la pared trasera de mi escritorio particular, se encuentre
enmarcado el decreto original donde se “ordena” la Marcha Patriótica mezclado
entre fotos de mis mascotas, algunos certificados de estudio y una invitación especial a la función de los
treinta años de Les Luthiers. Así de
ecléctico es mi escritorio.
Habría que
empezar explicando que el escueto y cada vez menos afinado himno que cantamos
no es fruto, como en otros países, de la tradición, de poemas antiguos a los
que se le ha compuesto la música o de marchas militares que han sido
convertidas en himnos nacionales.
Nuestro querido himno respondió originalmente a intereses
transitorios y lo usábamos para patotear musicalmente a los potenciales
invasores ya desde 1810. Pero la
dinámica de los acontecimientos hizo que cayera en desuso y tras varias luchas,
desencuentros, fugas, musas y semifusas, conseguimos parir este himno “cortito”
que cantamos cada vez con menos entusiasmo.
¿Y si lo empezamos a cantar con la versión de Charly García?, es la
versión que hago sonar (en el sentido acústico de la expresión “hacer sonar”)
cada veinticinco de Mayo, porque ya saben que a mi no me cantan el cumpleaños,
me cantan el Himno... Los
acontecimientos, decía, fueron varios, a saber:
Los orígenes de
nuestra canción patria pueden rastrearse desde el propio 1810.
1810 – La Gazeta de Buenos
Ayres: Artículo sin firma, titulado (al mejor estilo Mastropiero: laaaaargo): Marcha
Patriótica de Buenos Ayres para cantar con la música que otro ciudadano está
arreglando. Se trataba de unos pocos
versos machistas que llamaban a las armas a los “caros hijos de la América
toda” mientras sus bellas mujeres tejían coronas de rosas y jazmines. Esta marcha se repitió en reuniones de la
Sociedad Patriótica
Por esa época
parece que también quisimos plagiar los compases de La Masellesa en alguna
canción Blas Parera ya aparecía en el medio, poniéndole música a una letra de
Saturnino de la Rosa. Los historiadores
mencionan un poema de Vicente López, Triunfo Argentino, escrito con
motivo de las invasiones inglesas, como antecedente del himno (curioso que
después, el himno que tuvo sus orígenes en un poema sobre las invasiones
inglesas, terminara ofendiendo a los españoles).
1812
Julio – El
Triunvirato encarga en comunicación dirigida al Cabildo, un poema que
escribiría Fray Cayetano Rodríguez (*) y al que Blas Parera pondrá música.
Noviembre – Blas
Parera concluye la composición de la música, presenta las facturas y hace
efectivo el cobro de sus 199 pesos. Hay
quienes aseguran que la letra encargada a Fray Cayetano Rodríguez fue escrita
pero “debe haber caido en desuso, cosa que permite suponer la falta de vuelo
lírico de Fray Cayetano”...pero...si la historia la escriben los que ganan...
1813
Marzo - El
Segundo Triunvirato encarga “componer un texto patriótico”, pero se desconoce
si se decía quienes debían componerlo. Probablemente
alguien hizo campaña a favor del abogado porteño Vicente Lopez para reemplazar
la letra que en teoría, Fray Cayetano había escrito...
Mayo - La
Asamblea decreta con rango de “única marcha nacional” al Himno Nacional
Argentino. El Himno Nacional aprobado
fue un poema en nueve estrofas y un coro cuyo canto completo duraría algo así
como veinte minutos.
Los recortes a
los que se vio expuesto no responden a cuestiones de tiempos únicamente, sino
más expresamente a las presiones recibidas desde España, donde llegaban los
acordes de la nueva Marcha Patriótica y al parecer ofendían a más de un oído
imperial.
Y..¿Dónde está
Parera?
Se dijo de Blas
Parera oficialmente que fue el director de la primer orquesta del primer teatro
de Buenos Aires, hombre sencillo, compositor culto y apreciado por todos. Mientras que algunos historiadores se empeñan
en “desprestigiarlo” al definirlo como un profesor de música que daba lecciones
de piano, cello o canto en las casas ricas de Buenos Aires, organista de
parroquias en Montevideo y autor de música por encargo (como mi bien amado
Mastropiero que siempre que compuso música por encargo sólo obtuvo obras
mediocres e inexpresivas, mientras que cuando sólo recurrió a sus musas, jamás
escribió una nota).
Durante esos años
de conflicto el gobierno argentino exigió a los residentes españoles jurar
fidelidad a la naciente patria o morir por su independencia. El catalán Blas Parera tuvo que irse de
Buenos Aires. Ni jurar, ni morir:
huir (o bien le hizo honores a aquello de “con infamia a la fuga se dio”). Años después reapareció en España, sumido en
la pobreza y nadie conoce las causas ni la fecha de su muerte. La partitura original escrita de puño y letra
del catalán retractor a la causa argentina, se ha “perdido”. Lo mismo ocurrió con el texto original.
1818 : José
Picasarri, un cura y maestro de la catedral de Buenos Aires, fue expulsado por
el gobierno de Pueyrredón y parte rumbo a España junto a su sobrino (¿?) Juan
Pedro Esnaola de por entonces 10 años...
1822 : Picasarri y
su sobrino Esnaola regresan a Buenos Aires amparados por una amnistía en 1822.
Algunos años después...
Esnaola supo
acomodarse y con el tiempo se convirtió en el músico “oficial” de Rosas,
compuso himnos en honor del Restaurador de las Leyes y según sus propias
palabras fue “un humilde y apasionado servidor”, además fue profesor de música
de Manuelita.
Parece ser que
Esnaola no sólo fue humilde y servidor, sino flexible y después de la batalla
de Caseros escribió a Vicente Lopez lo siguiente: “hoy más que nunca debemos
los ciudadanos toda nuestra cooperación en su patriótica marcha”. Sus cargos fueron varios, lo nombraron: Juez
de Paz, presidente de un cuerpo de vigilancia nocturna, Presidente del Banco de
la Provincia de Buenos Aires y Presidente del Club del Progreso.
1860 : Gracias
a los primeros arreglos al Himno que Esnaola escribiera en los propios
cuadernos de la hija de Rosas, se realizan las reformas que se aprueban en este
año.
1865 : Los
españoles ofendidos, principalmente por aquello de “a sus plantas rendido un
león”, ordenaron a los diplomáticos españoles residentes en Argentina que se
retiraran de cualquier acto donde se entonara el Himno argentino.
1893 : Julio -
Reunidos en asamblea, 1500 españoles movilizados por el diario El Correo
Español le pidió al gobierno la “revisión” del texto del himno.
El diario La
Prensa informa: “El poder Ejecutivo ha resuelto ayer por iniciativa del
ministro del Interior Lucio Vicente Lopez, nieto como se sabe del autor del
Himno Nacional, que de éste en los actos oficiales desde hoy se cante sólo la
última estrofa”.
Ese mismo mes, un diputado denuncia en el Congreso la mutilación del
himno, pidiendo la interpelación del ministro Lopez. Así se hizo y los argumentos expuestos por el
propio Lopez en defensa del “recorte” fueron basados en una “tradición de
familia” e interpretando que no se estaba modificando el himno sino “sólo
instruir verbalmente sobre su canto”.
El himno continuó como hasta entonces, sin modificaciones.
1900 : Nuevamente los españoles se quejan y el presidente
Roca firma un decreto ordenando que se canten sólo los cuatro primeros versos,
los cuatro últimos y el coro (tal como lo cantamos hoy). El decreto de Roca tenía estos argumentos: “el
himno nacional contiene frases que fueron escritas con propósitos transitorios,
las que hace tiempo han perdido su carácter de actualidad; tales frases
mortifican el patriotismo del pueblo español y no son compatibles con las
relaciones internacionales de amistad, unión y concordia”.
1924 : El
presidente Alvear firma un decreto creando una Comisión para “preparar una
versión musical del Himno Nacional Argentino”. La situación era confusa, los niños cataban una versión en los colegios,
los militares tocaban otra y a los maestros de la Escuela Normal se les
enseñaba otra. (...si no puedes
convencerlos....confúndelos...)
Esa comisión reunió
ocho versiones del himno compuestas por distintos músicos. Por arte de
magia esa comisión “descubrió” la partitura original de Blas Parera
calificándola como “fuente genuina y completa”.
1927 : 25 de Mayo – En presencia del presidente Alvear y
sus ministros, se interpreta por primera vez
en el teatro Colón esta nueva versión del Himno.
Versión de los hechos por diario La Nación: Elogiaron la composición “una versión que
produjo el mejor efecto por las modificaciones que se han introducido al texto
corriente, y que el público aprobó con aplauso caluroso”.
Versión de los
hechos por el diario La Prensa: Una versión “en general muy desfavorable” ,
afirmando que “se ha hecho algo que desagrada a los argentinos”, cuestionando
la autenticidad de la supuesta partitura original y pidiéndole al gobierno que
retire esta nueva versión. La Prensa
durante más de tres meses insistió en primera plana en el reclamo por el himno.
Desde aquí lo
patético comienza a ser risueño: Se crean entonces las siguientes comisiones:
- Comisión
Provisional Pro No Modificación del Himno Nacional (CPPNMHM)
- Comisión
Pro Himno Tradicional (CPHT)
- Junta Pro
Mantenimiento del Himno Tradicional (JPMHT)
- Asociación
Patriótica Vicente Lopez y Planes (APVLP)
Que alguien me
explique las diferencias entre las tres primeras comisiones!!
El siguiente 9 de julio, al término del desfile por el
día de la Independencia, una multitud canta el himno tradicional delante de la
Casa Rosada. A pesar de la manifestación pacífica, las fuerzas de la policía
reprimen.
Como si esto fuera poco, esa noche se realiza un acto en el Colón. Por si las moscas, rodearon el teatro de
policía, mangueras y bombas del cuerpo de bomberos. Dentro del teatro había alrededor de
cuatrocientos empleados de investigaciones.
Dijo La Nación: “finalizada la canción patriótica toda la concurrencia,
de pie, aplaudió con entusiasmo y prolongadamente”.
Dijo La Prensa:
“los empleados policiales detuvieron a todos los que no estuvieron de acuerdo
con esa versión”.
Finalmente, otro león se rindió a las plantas de la Junta Pro Himno
Tradicional y el 20 de Julio Alvear firmó un decreto suspendiendo la nueva
versión del Himno.
Digo YO: Los españoles, ¿no se habrán
ofendido porque les mandamos de vuelta a Blas Parera?
1996
Mis amigos de Les
Luthiers estrenan Bromato de Armonio, donde una de las piezas es “La Comisión”,
que parodia justamente, acontecimientos similares que tienen lugar en un
desconocido país tercermundista presidido por el Dr. Pedro Garcete, miembro del
partido Liberal Estadista Lista Azul (el listazulismo).
Son desopilantes
los diálogos que se dan entre los dos miembros de la comisión y el maestro
Mangiacaprini (compositor popular de dudosa formación musical) al que le
encargan la composición del nuevo himno que, obviamente, debe finalizar con un
mensaje proselitista a favor del gobierno del Dr. Garcete. Finalmente, el Dr.
Garcete anuncia la nueva letra del Himno.
Algunas estrofas del himno reformado:
|
Hoy es futuro y es pasado. Hoy es el antes y el después. |
Atrás invasores Noruegos |
|
Enemigos de la patria, |
Vil, abyecto regimiento, |
|
|
Bandera gloriosa divisa, |
PUCCIO: ¿Ya han terminado la misión que
les encomendé?
MARCOS y
DANIEL: Si
P: Hombres y mujeres de mi patria, en este acto declaro inauguradas las
reformas al Himno nacional. Quiero expresar mi agradecimiento a la benemérita
comisión que se encargó de la tarea, a sus integrantes aquí presentes, que han
trabajado con patriotismo y total desinterés.
M: Sr. presidente, nos sentimos honrados.
D:
¿Honrados?
M:- Es cierto, qué sensación rara.
D: Esa sí que es una metáfora.
P: Ahora, para finalizar, el broche de oro de esta noche. Cantemos juntos
el nuevo final de la canción patria, que anuncia a generaciones venideras el
futuro que les negamos... que les legamos. Con nuestro humilde servicio haremos
siempre lo corrupto... ¡Lo correcto! Cantemos el nuevo final.
TODOS:
Gente unida y solidaria
No hay fuerza que la derrote
Siempre lista, siempre unida
Remando en el mismo bote
Siempre lista desafiando
Del peligro el negro tul
Todos en el mismo bote remando
Bajo un claro cielo azul
En el mismo bote siempre
Lista
Cielo azul
Vote siempre lista
azul
Y por siempre le
haremos al pueblo
Dubi dubi dubi duuuuuuu
(*) Fray Cayetano
Rodríguez (cuya letra original
debe haber caído en desuso, cosa que permite
suponer la falta de su vuelo lírico)
Poeta, político y religioso argentino nacido en San
Pedro, provincia de Buenos Aires, en 1761. Entró en la Orden Franciscana a los
16 años, como novicio; en 1778 profesó en el Convento de Buenos Aires. Luego en
Córdoba fue ordenado sacerdote y allí dictó cátedras de teología y
filosofía. Regresó a Buenos Aires al
Convento Franciscano, donde enseño teología, filosofía, hermenéutica y física.
Participó en
los prolegómenos de los movimientos revolucionarios de mayo de 1810. El 24 de
septiembre de ese año, a instancias de Mariano Moreno, fue elegido como primer
director de la Biblioteca Pública, que recién se estaba fundando, cargo que
ocupó hasta 1814. En febrero de 1811 fue elegido Ministro Provincial. El 4 de
abril de 1812 fue elegido vocal de la primera Asamblea y en 1813 participó en
la Asamblea Constituyente. En 1815 fue elegido diputado por Buenos Aires para
el Congreso de Tucumán. Fue el encargado de la redacción de un diario de
sesiones denominado "El Redactor del Congreso Nacional". Se cree que
el texto del Acta de la Independencia es obra suya. Falleció el 21 de Enero de 1823.
PD:
Finalmente la familia Esnaola alcanzó la fama fabricando dulce de batata.
Que la patria me lo demande ¡!